A partir de este uno de septiembre entra en vigencia el nuevo TLC único entre Centroamérica y México, por medio del cual se consolida en un solo acuerdo los tres Tratados de Libre Comercio que México mantenía hasta la fecha con Costa Rica, Nicaragua y el Triángulo del Norte, conformado por Guatemala, El Salvador y Honduras.
La decisión de iniciar este proceso de negociación fue adoptada en el marco del Mecanismo y Concertación de Tuxtla por los Presidentes de Centroamérica y México, con el propósito de converger y modernizar los tres acuerdos comerciales mencionados y adaptarlos a la nueva realidad productiva de la región.
Este proceso de convergencia inició en mayo de 2010 y finalizó en noviembre de 2011. Posteriormente, el Tratado se sometió a la ratificación de las Asambleas y al cumplimiento de las demás formalidades jurídicas necesarias para ponerlo en vigencia a partir de este uno de septiembre.
México representa un mercado de más de 110 millones de habitantes y mediante este nuevo acuerdo se crea un espacio económico y jurídico ampliado que contribuirá a facilitar el comercio, a fomentar la integración regional y a reducir los costos de las transacciones comerciales.
Entre otros beneficios, El Salvador logró acceso a un 8% de la cuota de desabastecimiento de azúcar que México fija cada año para suplir la demanda de su mercado. De acuerdo al promedio de desabastecimiento que México ha experimentado en los últimos años, este monto ascenderá aproximadamente a 40,000 toneladas métricas.
Este acuerdo promueve la integración productiva y económica entre Centroamérica y México, al permitir la acumulación regional, la cual facilita la utilización de materiales originarios de los países miembros del Tratado para la producción de los bienes finales de exportación.
Además, en el nuevo Tratado se mantiene el mecanismo del “Comité de Integración Regional de Insumos”, conocido como CIRI, el cual se encarga de dictaminar situaciones de desabastecimiento de materias primas, de manera tal que le permite a las industrias abastecerse en otros mercados, conservar el origen para sus productos y exportar bajo las preferencias del Tratado.
Por otra parte, se estableció en el Tratado un nuevo capítulo relacionado con las compras públicas, el cual brindará acceso por parte de los proveedores salvadoreños a las licitaciones del gobierno mexicano.
Dentro de los principales productos salvadoreños que se exportan a México se encuentran las bebidas de sabores, estuches para joyas, medicamentos, implementos agrícolas, hilados de algodón, galletas, calzado de plástico, entre otros.
Por el lado de las importaciones destacan el petróleo crudo, artículos higiénicos, baterías para vehículos, teléfonos móviles, televisores, envases para bebidas, champús, entre otros.
Por otra parte, la inversión extranjera directa de México creció de US$66.7 millones antes del Tratado a US$ 835.2 millones en el primer trimestre de 2012, convirtiendo a México en la tercera fuente de inversión extranjera directa en nuestro país. Las inversiones mexicanas en El Salvador se concentran en los sectores de la agroindustria, call centers, manufacturas diversas y telecomunicaciones.
Los primeros países en poner en vigencia este Tratado Único serán El Salvador, Nicaragua y México, ya que los demás países de la región aún se encuentran en el proceso de ratificación ante sus respectivas Asambleas Legislativas.
Fuente: Comunicado de Prensa Ministerio de Economía


